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El Gobierno abre la puerta a hacer subastas de renovables «made in Nadal» hasta que se apruebe la Ley de Cambio Climático.

El borrador del anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética (APLCCTE), al que ha tenido acceso El Periódico de la Energía, todavía tiene un largo camino que recorrer para que llegue al Pleno del Congreso y se publique en el BOE. Cuando eso ocurra, la Ley del Sector Eléctrico de 2013, la reforma eléctrica del ministro José Manuel Soria, dará paso a una serie de medidas para poder cumplir con los objetivos del PNIEC.

Entre esas medidas se incluye la celebración de subastas de renovables, que tal y como aparece en el artículo 6 del borrador del anteproyecto se trata del ‘Impulso al desarrollo de instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovable’.

En el desarrollo de ese artículo se incluye lo que en varias ocasiones ha declarado la ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, que ‘anualmente se convocarán procedimientos de otorgamiento de derechos económicos para impulsar la construcción de al menos 3.000 MW de instalaciones renovables cada año’. Sin embargo, el texto reconoce que ‘dicho objetivo de capacidad instalada podrá ser revisado reglamentariamente en función de la evolución de la descarbonización del sistema energético español’.

También se mantiene en su idea de convocar subastas en las que se pueda distinguir ‘entre distintas tecnologías de generación en función de sus características técnicas, niveles de gestionabilidad, criterios de localización, madurez tecnológica y aquellos otros que garanticen la transición hacia una economía descarbonizada, de acuerdo con la normativa comunitaria’.

Para incentivar las inversiones en nuevos proyectos renovables, la Ley propone ‘desarrollar reglamentariamente nuevos marcos retributivos, basados en el reconocimiento a largo plazo de un precio fijo por la energía generada‘ y que ‘se otorgarán mediante procedimientos de concurrencia competitiva en los que el producto a subastar será la energía eléctrica a generar y la variable sobre la que se ofertará será el precio de retribución de dicha energía’.

Pero la novedad es que el gobierno abre la puerta a que la próxima subasta que se celebre en España mantenga el formato de las de 2016 y 2017 diseñadas por el predecesor en el cargo de Ribera, Álvaro Nadal. Según se señala en el último punto del mismo artículo, ‘en tanto no se desarrollen reglamentariamente los nuevos marcos retributivos y sus procedimientos de otorgamiento, a los que se refiere el presente artículo, las convocatorias previstas en el apartado 2 se efectuarán de conformidad con lo dispuesto en el artículo 14.7 de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico y en su normativa de desarrollo’.

«Lo que viene a decir es que en tanto no se apruebe el Real Decreto de subastas y para eso debe aprobarse la nueva Ley de Cambio Climático, no se puede cambiar el modelo», señalan fuentes jurídicas consultadas, «una vez que se apruebe, la Ley del Sector Eléctrico ya quedará modificada, pero mientras no lo hagan no sirve para nada que lo pongan ahí. Es decir, que aunque se diga que transitoriamente se aplicará lo anterior, la realidad es que hasta que esta ley no se apruebe, que por los plazos será en septiembre u octubre, no sirve para nada decirlo porque se sobreentiende que, si lógicamente no modificas la ley, tendrás que usar la ley actual».

Lo que parece claro es que Transición Ecológica quiere subastas lo antes posible. No solo incluye ese punto en el borrador de la Ley sino que la propia Teresa Ribera en una entrevista realizada en El País reconocía que se iban a convocar subastas «cuanto antes. Esto es una gran rémora. Era una de las prioridades que habíamos marcado con José Domínguez. Estar en funciones no lo permitió, pero nos hubiera gustado haber hecho la primera antes de acabar 2019. No obstante, se necesita modificar el esquema que hoy está en una norma con rango de ley y generar un desarrollo técnico. Vamos a ver hasta qué punto podemos acortar plazos».

Según han reconocido fuentes del Ministerio de Transición Ecológica a este diario, «este año va a haber subastas de renovables», así que ahora toca esperar para conocer la nueva cita que espera con ansiedad el sector.

Fuente El Periódico de la energía

2020-01-12-arboles-londres-02

Árboles artificiales en Londres que absorben tanta contaminación como 275 árboles normales

Es alarmante el ritmo al que estamos destruyendo el planeta; a medida que nos llegan noticias sobre continentes arrasados por el fuego, océanos invadidos por el plástico o millones de animales que mueren o se extinguen, no podemos hacer otra cosa que recapacitar y buscar soluciones. 

No es suficiente con tomar medidas preventivas ante las consecuencias que el calentamiento global o la contaminación van a traer, es necesario pasar a la acción e intervenir contra el mal que ya está causado.

Para ello, y por suerte, son muchas las mentes que están dándole vueltas a soluciones que sean aptas para poder mejorar nuestra vida y la de la madre tierra que, al fin y al cabo, es la misma.

En Londres, ya hay calles con cero emisiones y paneles solares no contaminantes; además hay innumerables restaurantes veganos y con una estricta política de reciclaje.

La capital, que lleva un tiempo poniendo en práctica métodos ecológicos y sostenibles, apuesta ahora por los «City Trees», una serie de estructuras de filtrado de CO2 que se acaban de instalar en Leytonstone.

Estas instalaciones de vegetación, son torres en forma de red llenas de diferentes tipos de musgo que se ubican en las calles y lucen como paneles; se comen las partículas y los óxidos de nitrógeno al tiempo que producen oxígeno.

Los «City Trees» incluyen sus propios sistemas de riego y energía que les permiten operar en cualquier clima, y ​​también recopilan datos sobre el medio ambiente circundante que, luego se pueden utilizar para buscar otras soluciones ecológicas.

Cada torre de musgo tiene la capacidad de limpiar el aire que limpiarían 275 árboles, lo que las convierte en una herramienta extremadamente poderosa para mejorar la calidad del aire, especialmente en áreas contaminadas donde no sería posible plantar una cantidad tan grande de árboles.

Otro beneficio útil, teniendo en cuenta el abrasador julio que sufrieron en Londres el año pasado, proviene de la capacidad del musgo para almacenar grandes cantidades de humedad, lo que mantiene el aire que tiene alrededor, más fresco.

Aunque en 2018 ya se probaron los «City Trees» en la zona de West End, la intención es que ahora se instalen de manera permanente y sienten un precedente, que otras grandes urbes inundadas por la polución, podrían tener en cuenta.


FUENTE: Cultura Inquieta.

https://culturainquieta.com/es/sostenibilidad/item/16368-arboles-artificiales-en-londres-que-absorben-tanta-contaminacion-como-275-arboles-normales.html

2020-01-21-Teresa-Ribera

El Gobierno declara la emergencia climática: estas son las 30 medidas que se aprobarán para abordarla

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un acuerdo por el que se aprueba la Declaración de Emergencia Climática y Ambiental de España, con la que el Gobierno se compromete a adoptar 30 líneas de acción prioritarias y cinco de ellas en los primeros cien días de Gobierno, para luchar contra el cambio climático.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz, María Jesús Montero, ha afirmado que la aprobación va en línea con lo aprobado en la Unión Europea en este sentido. De esta manera, Montero ha asegurado que el Gobierno sitúa al cambio climático y la transición justa como eje transversal impulsando políticas.

Así, ha señalado que el objetivo de esta declaración es lograr un proyecto de futuro común, más justo y equitativo, que aproveche las oportunidades de la transición ecológica mediante políticas públicas trasversales, que pongan al ciudadano en el centro.

Por su parte, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha explicado que esta decisión se ha tomado por una cuestión de «justicia climática».

«Es una declaración de compromiso de Gobierno, con una política transversal que afecta a todas las administraciones». «Queremos luz y taquígrafos en todas estas medidas»

Estas son las 30 medidas que va a tomar el Gobierno para frenar la emergencia climática que acaba de declarar: las cinco primeras serán en los primeros 100 días de Gobierno.

1. Remitir al Parlamento el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que garantice la obligación de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050, sobre la base de un sistema eléctrico 100% renovable, un parque de turismos y de vehículos comerciales con emisiones de 0gCO2/km, y un sistema agrario neutro en CO2 equivalente; así como de un sistema fiscal y presupuestario y un sistema financiero compatibles con la necesaria descarbonización de la economía y de la sociedad. En la que se dispondrán, integrando la perspectiva de género, medidas específicas que impulsen la creación de empleo de calidad, la mejora de la salud y calidad de vida de la ciudadanía.

2. Definir la senda de descarbonización a largo plazo de nuestro país, de forma ordenada, que asegure el objetivo de neutralidad climática a más tardar en el año 2050, sobre la base del mejor conocimiento científico disponible y de manera coherente con los objetivos y medidas a 2030 recogidos en el PNIEC; tal como nos exige el Acuerdo de París y la normativa comunitaria.

3. Invertir en un país más seguro y menos vulnerable frente a los impactos y los riesgos del cambio climático. Presentar el segundo Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático incluyendo el sistema nacional de observación del clima y la elaboración de un menú de indicadores de impacto.

4. Reforzar los mecanismos de participación ya existentes y garantizar de forma estructurada la participación ciudadana en el proceso de toma de decisiones en materia de cambio climático a través del establecimiento de una Asamblea Ciudadana del Cambio Climático, cuya composición tendrá en cuenta el principio de representación equilibrada entre mujeres y hombres e incluirá la participación de los jóvenes.

5. Impulsar, apoyar y acompañar la transformación de nuestro modelo industrial y agrario, así como del sector servicios, de modo que favorezcan la sostenibilidad de las actividades económicas y el empleo de calidad, y que integren adecuadamente las externalidades ambientales, favorezcan la eficiencia y la innovación y la compatibilidad de sus estrategias de negocio con los límites ambientales. Todo ello, en el contexto de una transición justa con las personas trabajadoras y comarcas a través de Convenios de Transición Justa y de medidas de acompañamiento a las industrias.

Además, el Gobierno actuará de acuerdo con las siguientes líneas prioritarias:

6. Contribuir activamente para garantizar que las especificidades y necesidades de España se integran en las iniciativas comunitarias legislativas y financieras orientadas a impulsar el Pacto Verde Europeo.

7. Integrar los aspectos relativos a la emergencia climática en todas las políticas públicas, de forma transversal.

8. Integrar los recursos naturales y la biodiversidad en la contabilidad nacional y la generación y actualización periódica de escenarios climáticos e hídricos para asegurar el buen uso y preservación de los recursos y la consistencia de las políticas regulatorias.

9. Identificar los colectivos vulnerables en este proceso de transformación económica y desarrollar políticas inclusivas que garanticen que nadie se quede atrás como consecuencia de estos cambios y frenen posibles incrementos de las desigualdades.

10. Salvo casos justificados por razones sociales o tecnológicas, no otorgar nuevos beneficios fiscales a productos energéticos de origen fósil, así como analizar y, en su caso, revisar los actualmente vigentes.

11. No autorizar, en el territorio nacional, nuevas solicitudes de autorizaciones de exploración, permisos de investigación o concesiones de explotación de hidrocarburos, ni para  las actividades de fracturación hidráulica de alto volumen.

12. Asegurar la transformación de nuestro sector financiero público y privado y su adaptación a los riegos del nuevo modelo de neutralidad climática, a la vez que crean valor a medio y largo plazo y aseguran su viabilidad y la estabilidad del sistema. El primer paso será elaborar un Plan Nacional de Acción de Finanzas Sostenibles y un programa de emisión de bonos verdes por parte del Tesoro Público. También se fomentará la coherencia de las inversiones públicas con los objetivos del Acuerdo de París, así como las relacionadas con las políticas comerciales y de cooperación al desarrollo.

13. Introducir la variable del cambio climático de manera específica en la política fiscal, tanto desde el punto de vista de las inversiones como desde el de la progresividad e impacto medioambiental del sistema tributario, garantizando su compatibilidad con la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas.

14. Asegurar que la acción desarrollada por la Cooperación Española es coherente con los objetivos de lucha contra el cambio climático e integra la agenda del clima y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos principios se incorporarán en la nueva Ley de Cooperación para el Desarrollo Sostenible, en la reforma del sistema de la cooperación española y en la diplomacia climática.

15. Garantizar la reducción de la desigualdad y la participación activa y en igualdad de condiciones de las mujeres en la transición energética, teniendo en cuenta el diferente impacto en mujeres y hombres de la misma y abordando la integridad de los procesos desde la perspectiva de género. Promoviendo, así mismo, que en los distintos organismos públicos mencionados en la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética se garantice el principio de presencia equilibrada entre mujeres y hombres.

16. Actuar contra la pobreza energética, haciendo frente a las causas que la originan, impulsando nuevos planes y programas para la rehabilitación energética y los destinados a paliar la pobreza energética en consumidores vulnerables, en lo que respecta a energía, garantizando el acceso a la misma.

17. Fomentar medidas para la alcanzar una movilidad sostenible, intermodal y conectada, que orienta el tejido empresarial español hacia el lugar donde van a estar las ventajas competitivas en el futuro, mejore la calidad del aire de nuestras ciudades y la salud de la ciudadanía. Se adoptará una Ley de Movilidad Sostenible y Financiación del Transporte Público, así como medidas para que los municipios de más de 50.000 habitantes establezcan zonas de bajas emisiones de manera urgente.

18. Trabajar de manera coordinada en salud y cambio climático con las administraciones competentes en estrategias locales y autonómicas frente a la incidencia sanitaria y protección civil. Y aprobar un Plan Nacional de Salud y Medio Ambiente.

19. Reforzar la incorporación de los contenidos de cambio climático en el sistema educativo y a aprobar en el año 2020 un Plan de Acción de Educación Ambiental para la Sostenibilidad.

20. Incluir en la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 de forma destacada líneas orientadas a conocer mejor los impactos y la capacidad de respuesta y anticipación al reto que presenta el cambio climático, y líneas de innovación destinadas al desarrollo de tecnologías prometedoras para impulsar la industria que permita afrontar dicho reto.

21. Fortalecer las sinergias con las políticas de desarrollo rural, de protección de la biodiversidad y reconocimiento de servicios ambientales, el impulso de las oportunidades de la transición energética y las energías renovables para generar nuevo empelo verde, así como las actuaciones diseñadas en el marco de la estrategia frente a la despoblación y el reto demográfico. En este contexto, el Gobierno elaborará la Estrategia de Lucha Contra la Desertificación y la Estrategia Nacional Forestal y presentará en la Conferencia de Presidentes de 2020 la Estrategia frente al Reto Demográfico para facilitar la mejor coordinación entre administraciones.

22. Avanzar en la circularidad de la economía en sectores y procesos económicos e industriales, y adoptar la Estrategia de Economía Circular y una Ley de Residuos que aborde, entre otras cuestiones, el problema de los plásticos de un solo uso, para alcanzar “residuo cero” en el horizonte 2050.

23. Articular la protección e información de los consumidores, con la búsqueda de fórmulas y actuaciones que conduzcan a mejorar la sostenibilidad de los modos de producción y consumo hacia un sistema más saludables y ecológicos.

24. Apoyar nuestro modelo industrial, en línea con las políticas de la Unión Europea y sus Estados Miembros, mediante una nueva Ley de Industria y una Estrategia Industrial que concilie el progreso de la industria con la sostenibilidad y los objetivos de descarbonización de la economía, de una manera ordenada, anticipando y mitigando los impactos.

25. Abordar el vínculo entre el cambio climático y el sector del turismo, para aumentar la resiliencia del sector a los impactos del cambio climático y minimizar su contribución al mismo. Presentar antes del año 2021, una Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030 en la que el cambio climático y la preservación del patrimonio natural y cultural del país se aborde como uno de los principales retos que afronta el sector turístico.

26. Alcanzar el objetivo del 30% de superficie marina protegida en 2030 mediante la planificación, declaración y gestión de áreas marinas protegidas, garantizando la conservación de la biodiversidad marina.

27. Reconsiderar los regímenes jurídicos de la costa y del mar, integrándolos y abordando las interacciones tierra-mar y los objetivos generales para la planificación del conjunto del Dominio Público Marítimo-Terrestre en un contexto de cambio global.

28. Presentar antes del año 2021, una Estrategia para la Protección de la Costa Española, que enmarque los planes de protección de cada tramo de costa, priorizando aquellos más afectados por el proceso erosivo, que contemplarán las medidas de gestión y las inversiones necesarias.

29. Coordinar con las Comunidades Autónomas medidas de protección ambiental, incluidas en el caso de las insulares las que reconozcan la singularidad de su territorio y su especial vulnerabilidad frente al cambio climático.

30. Diseñar una estrategia de seguimiento de los resultados de estas medidas que permita su evaluación.


FUENTE: El periódico de la energía.